Cómo enviar · Datos del envío
Cómo poner remitente y destinatario en un paquete
Si te preguntas cómo poner remitente y destinatario en un paquete, la respuesta corta es que ya casi nadie los escribe a mano: los datos se rellenan al contratar y salen impresos en la etiqueta. Lo que sí depende de ti es que estén completos y bien escritos, porque el conductor solo sabe lo que pone en ese papel.

- Etiquetas
- Una por cada bulto
- Colocación
- Cara superior, plana
- Teléfono
- En origen y en destino
- Bultos por envío
- Hasta 25 en paquetería
Qué datos hacen falta para enviar un paquete por paquetería
Los datos de origen sirven para que el transportista sepa dónde recoger; los de destino, para que encuentre a quien recibe. En los dos lados se pide prácticamente lo mismo:
| Dato | Remitente (recogida) | Destinatario (entrega) |
|---|---|---|
| Nombre | Tu nombre o el de tu empresa | Persona o empresa que recibe |
| Dirección | Calle, número, piso o puerta donde está la caja | Calle, número, piso o puerta de entrega |
| Código postal y población | Los del punto de recogida | Los del punto de entrega |
| Teléfono | Uno que conteste ese día | Uno que conteste ese día |
| Persona de contacto | Quien entrega el paquete al conductor | Quien lo va a recibir, si no es el titular |
A eso se suman los datos de la mercancía: número de bultos, peso y medidas de cada uno, que salen de cómo hayas preparado las cajas y el embalaje.
Dónde va el remitente y dónde el destinatario
La etiqueta del envío ya lleva los dos bloques ordenados, así que no tienes que escribir nada en la caja. Si además quieres marcarla a mano, la costumbre es la de siempre: el destinatario grande y centrado en la cara superior, y el remitente más pequeño en una esquina o en un lateral, para que nadie los confunda.
Lo que no puede quedar a la vista es una etiqueta antigua. En una caja reutilizada, arráncala o tápala entera, código de barras incluido: un lector automático puede leer el código viejo antes que el nuevo y mandar la caja a otra dirección.
La etiqueta: una por bulto y en la cara de arriba
La etiqueta se genera al contratar el envío y es, en la práctica, la plantilla y el formato que buscas: no hace falta preparar ningún otro documento para marcar el paquete. Imprime una por cada bulto declarado y pégala plana en la cara superior, lejos de las aristas y sin que quede encima de la cinta del cierre, donde se arruga al abrir.
Si refuerzas los bordes con cinta transparente, que no pase por encima del código de barras: el brillo dificulta la lectura.
Errores que retrasan una entrega
Código postal equivocado. Es el fallo más común y el que más cuesta: hay poblaciones con el mismo nombre en provincias distintas, y calles de las afueras que pertenecen a un código diferente del centro. Comprueba el código de la calle exacta, no el de la población en general.
Sin teléfono o con uno que no contesta. Si el conductor no encuentra el portal o no hay nadie, llamar es lo único que puede hacer antes de seguir ruta.
Bultos que no cuadran. Si declaras tres cajas y entregas cuatro, la cuarta viaja sin etiqueta; si declaras cuatro y das tres, el envío queda con un bulto pendiente. Cuenta las cajas al cerrar, no al contratar.
El resto de pasos, desde la recogida hasta la entrega, están en la guía de cómo enviar un paquete.
Preguntas frecuentes
¿Basta con el código postal y el nombre de la población?
No. El código postal orienta la ruta, pero el conductor necesita calle, número y, si lo hay, piso, puerta o nave para encontrar el punto de entrega.
¿La dirección del remitente tiene que ser la de mi casa o mi empresa?
No necesariamente. Debe ser la dirección donde está el paquete el día de la recogida, porque es ahí adonde va el transportista.
¿Hace falta poner el teléfono del destinatario?
Sí. Es la forma de avisar si hay una incidencia en la entrega o si no se encuentra la dirección, y sin él un envío puede quedarse sin entregar.
¿Qué hago si me doy cuenta de que he puesto mal un dato?
Llama cuanto antes al teléfono de atención. Si el paquete aún no se ha recogido, corregirlo es mucho más sencillo que cuando ya está en ruta.
Con los datos bien escritos desde el principio, la etiqueta sale correcta a la primera y el paquete no se queda parado por una calle o un código mal puestos. Antes de rellenarlos ya puedes saber cuánto te costará el envío.