Cómo enviar · Embalaje
Cajas de cartón para envíos y cómo embalar el paquete
Las cajas de cartón para envíos hacen la mitad del trabajo: una caja bien elegida aguanta la recogida, los transbordos y la entrega sin abrirse, y una caja del tamaño justo evita pagar por aire. Aquí tienes qué cartón conviene según el peso, cómo medir y cómo dejar el paquete cerrado antes de que pase el transportista.

- Bultos por envío
- Hasta 25
- Peso por bulto
- Hasta 40 kg
- Peso total
- Hasta 900 kg
- Cierre
- Cinta ancha en forma de H
Qué caja de cartón elegir según lo que pesa
El cartón ondulado se vende sobre todo en dos grosores. El de canal simple tiene una sola capa ondulada entre dos láminas y basta para contenidos ligeros y compactos: material de oficina, recambios pequeños, textil de tienda. El de canal doble lleva dos capas onduladas y es el que toca cuando la caja va cargada o se acerca al límite de 40 kg por bulto que admite la paquetería.
| Cartón | Para qué contenido | Señal de que se queda corto |
|---|---|---|
| Canal simple | Cajas ligeras, contenido que llena el hueco | Las paredes se abomban al cerrar o ceden al apretar con la mano |
| Canal doble | Cajas pesadas, piezas metálicas, lotes de producto | Rara vez; si el contenido es muy denso, mejor repartirlo en dos cajas |
Usa caja nueva o una usada que siga entera: sin esquinas hundidas, sin manchas de humedad y con las solapas firmes. Un cartón que ya ha viajado varias veces pierde rigidez, y en la parte baja de una pila es donde se nota.
Medidas de las cajas de envío: mejor justa que sobrada
El precio de un paquete no sale solo del peso: también cuenta el volumen que ocupa en la furgoneta. Una caja grande con poco dentro paga como si fuera llena, así que lo más rentable es elegir la caja que abrace el contenido con el margen justo para el relleno. Si envías a menudo, tener a mano cajas de diferentes tamaños te ahorra recortar o sobredimensionar cada vez.
Mide siempre por fuera y con la caja ya cerrada: largo, ancho y alto en centímetros, redondeando hacia arriba. Esas tres cifras y el peso en báscula son las que te pedirán al cotizar, y si no coinciden con la caja real el envío deja de corresponder a lo contratado.
Cómo embalar el paquete para que llegue entero
Coloca lo más pesado en el fondo y rellena los huecos con papel arrugado, cartón ondulado o almohadillas de aire hasta que, al mover la caja, no se oiga nada dentro. Un contenido que baila acaba empujando las paredes desde dentro.
Cierra con cinta de embalar ancha en forma de H: una tira a lo largo de la junta central y otra en cada borde, arriba y abajo. La cinta de papel o el celo de escritorio no aguantan el peso ni la humedad. La etiqueta va plana en la cara superior, sin doblar sobre las aristas; dónde ponerla y qué hacer con las antiguas lo tienes en los datos del envío.
El buen embalaje protege, pero no cambia lo que admite la red: mercancía general, sin frío, ADR, frágiles, muebles ni efectos personales.
Enviar varias cajas en un mismo envío
Un solo envío por paquetería puede llevar varias cajas al mismo destino, siempre que cada una lleve su propia etiqueta y el conjunto quepa en estos límites:
| Límite | Paquetería |
|---|---|
| Bultos por envío | Hasta 25 |
| Peso por bulto | Hasta 40 kg |
| Peso total | Hasta 900 kg |
Si el lote pasa de esos límites, o se queda cerca con cajas todas del mismo tamaño, el siguiente paso es apilarlas en un palet, flejarlas y enviarlas en grupaje. La guía general de cómo enviar un paquete te ayuda a decidir el formato.
Preguntas frecuentes
¿Puedo reutilizar la caja de un pedido que he recibido?
Sí, si sigue rígida, sin humedad ni esquinas aplastadas. Quita o tapa por completo las etiquetas y códigos de barras anteriores para que nadie lea un destino antiguo.
¿Puedo unir dos cajas con cinta y mandarlas como un solo bulto?
No conviene. La cinta se rompe al manipularlas, las cajas se separan y una de las dos se queda sin etiqueta. Envíalas como dos bultos, cada uno con la suya.
¿El transportista trae las cajas o el material de embalaje?
No. El servicio cubre el transporte: el transportista recoge el paquete ya embalado, cerrado y etiquetado, así que la caja y el relleno los pones tú.
Con la caja cerrada, pesada y medida ya tienes justo lo que decide el precio: falta saber cuánto cuesta que salga hacia su destino.